cuencos20Jugando un poco con la hermenéutica de la filosofía pitagórica, podríamos imaginar que la música de las esferas es una metáfora sobre el equilibrio: una armonía mental y espiritual que debe extraerse de entre la saturación de estímulos que genera la realidad.A partir de observar esta danza entre estímulos externos y un equilibrio interior –este último el factor que dicta la salud integral de una persona– Pitágoras concluyó que la música también puede ser medicina. El sonido es una vibración que el organismo puede sentir independientemente de que el oído lo perciba o no.Tanto en la filosofía primaria como en la actualidad, las frecuencias sonoras se traducen como un orden reestructurador de los engranes del Universo (y de sus seres vivos). Existen numerosas técnicas para sanarnos a través de él y sus beneficios han sido comprobados científicamente. Los métodos de sonoterapia y musicoterapia, fundamentados bajo el principio de resonancia, advierten que una vibración débil, disonante o no saludable, puede ser modificada o reequilibrada por una más intensa y armónica. Y con estos procedimientos también se aprende a elegir los sonidos que necesitan resonar en nuestro cuerpo.