Ellalabella

Idomeneo

Manuela Infante dirige la obra del alemán Roland Schimmelpfennig. Un concierto hablado y electrónico protagonizado por Paulina García que a partir del mito griego explora las ideas de sacrificio, poder y tragedia.

Idomeneo, rey de Creta, navega de regreso a casa tras 10 años de guerra en Troya. No va solo: ochenta barcos movilizan a sobrevivientes, esclavos, prisioneras. Pero su viaje es amenazado por una enorme tormenta. 79 barcos se hunden y solo queda el del rey, quien promete sacrificar al primer ser vivo que encuentre si llega a salvo. La tormenta amaina, pero es su hijo el primer ser vivo que Idomeneo ve al llegar. Este mito griego inspiró el 2008 al dramaturgo alemán Roland Schimmelpfennig a escribir una obra que revisa la tragedia en las voces de un coro que la desarma, matiza, repite y cuestiona.

La directora Manuela Infante lleva a escena este texto con la interpretación del músico Diego Noguera y la actuación de Paulina García, con quien trabaja por primera vez. “Hemos decidido trabajar creando una obra que se sitúa a medio camino entre un relato teatral y un concierto electrónico. Donde la actriz no es un coro, pues es una sola persona, pero se comporta como tal: viene a vocear un evento, a cantarlo, a contarlo. Como una frontwoman”, cuenta Infante.

El montaje revive la idea de que la tragedia evolucionó de ritos sacrificiales ancestrales. En ellos, los sentimientos de horror, culpa y remordimiento se cristalizaban en actos simbólicos mediante los cuales el ser humano intentaba, una y otra vez, reestablecer el equilibrio roto por el derramamiento de sangre. Este «matar ritualizado», trenzaba el miedo a la muerte con el frenesí del matar, en una experiencia compartida de conmoción y culpa que busca reestablecer un respeto profundo por la muerte, previniendo al ser humano de destruir a sus semejantes de forma autocrática.

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